La recaudación que se realiza a través del impuesto de matriculación aumenta paulatinamente, al igual que lo han hecho las ventas y las bajas de coches, impulsadas gracias a las ayudas directas del Plan 2000E.
Este aumento de la recaudación mediante el impuesto de matriculación de vehiculos a motor, ha supuesto uno de los datos positivos que apuntan a una mayor recuperación del sector de la automoción.
Si se realiza una comparación de esta recaudación con la de años anteriores notamos un leve descenso en cuanto a los ingresos recibidos por el impuesto de matriculación, mientras que las ventas de coches han ido en aumento. Esto se debe a que han variado las pautas y preferencias de los demandantes, que optan por coches más pequeños y eficientes, que desde el año 2008 tributan a tipos más bajos, o incluso están exentos de pagar el impuesto de matriculación.

Además también han aumentado el número de casos de propietarios que han dejado paralizado su coche en la calle y cerca del taller, pese a no estar especialmente deteriorados, ya que no podían hacer frente al gasto económico de la reparación. Estos vehiculos tras hacer frente al gasto de la reparación podrían volver a circular, sin ser necesario proceder a la baja del coche y a su envío al centro de tratamiento o desguace, y por ello se está tratando de implantar una nueva ley que permita al Ayuntamiento adquirir lo vehículos que se hayan retirado, para que puedan ser utilizados por los dispositivos de seguridad municipales.
Supone en total un 35% más de coches que se dan de baja en el 2009 frente al año anterior, pasando de 14.500 a 19.700. Los vendedores piden que sigan las ayudas porque el parque automovilístico cuenta aún con un 34% de coches viejos. El Gobierno baraja posibilidades de prorroga debido a las numerosas solicitudes de patronales y concesionarios.